Consejos para preparar salsa de tomate para pizza

Lo primero de todo es conocer la diferencia entre la salsa de tomate que puedes utilizar para unos espaguetis y la salsa de tomate para las pizzas.

Como regla general siempre buscaremos que la salsa de tomate sea lo más densa posible, y por lo tanto, tenga menor contenido en agua, y de esta forma no humedezcamos mucho la masa y consigamos ese toque crujiente que tanto nos gusta.

Gracias a utilizar una salsa de tomate más concentrada, conseguiremos que la base de la pizza nos quede tostada y crujiente. Este suele ser uno de los principales fallos que comete la gente y es uno de los trucos para hacer pizzas perfectas.

En Italia suelen utilizar un tipo de salsa de tomate que se llama passata di pomodoro y es justo esto, una salsa de tomate más cocinada que consigue eliminar el agua y adquiere mucha más consistencia. Esta es el tipo de salsa que tenemos que intentar conseguir nosotros.

Salsa de tomate para pizza

 

Dudas y recomendaciones para preparar salsa de tomate

¿Qué tipo de tomate utilizamos?

En teoría, el tomate que se utiliza para preparar la salsa de tomate estilo napolitano es el tomate de la variedad San Marzano, que tiene incluso Denominación de Origen Protegida.

Como en España no tenemos la suerte de tener este tipo de tomates, recomendamos el típico tomate rama, o tomates lo más grandes y carnosos posibles. En el caso de que no tengamos tomates frescos, podemos optar por los tomates enlatados. Estos, a su vez, pueden ser tomates pelados enteros o directamente en jugo de tomate

¿Cocinamos la salsa de tomate o la utilizamos cruda?

Por regla general podemos aplicar esto:

  • Tomate pelado en lata o tomates frescos escaldados pelados: Los podemos escurrir en un colador para quitarles la mayor parte de agua.
  • Salsa de tomate en lata, que no sea passata di pomodoro: lo cocinamos a fuego lento para quitarles la mayor parte de agua.
 

¿Qúe condimentos y especias le ponemos a la salsa de tomate?

Con echarle a la salsa de tomate un poco de sal y si queremos un poco de pimienta nos valdría. Para aromatizar la salsa, el ingrediente principal sería la albahaca fresca y, además, le podemos echar un poco de orégano.

¿Hay que echarle azúcar a la salsa de tomate?

Por lo general, NO. En España estamos acostumbrados a echar un poco de azúcar para corregir la acidez del tomate, pero en Italia no se utiliza y, además, así le metemos menos azúcar a nuestra dieta.

Salsa de tomate para pizza
 

Recetas de salsa de tomate para pizza

Salsa de tomate para pizza napolitana

 
  • 2kg de tomates
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 12 hojas de albahaca
  • 3 g de sal (una cucharadita de café rasa)
  • 1 cebolla (*opcional)
 

Esta salsa de tomate es la salsa más tradicional y la que vamos a tener siempre a mano cuando hagamos pizzas. Es recomendable que cuando la hagamos, aprovechemos y hagamos una gran cantidad para que sobre y no tener que estar haciendo cada día que vayamos a hacer pizza.

 

PASO 1

Primero limpiamos los tomates, los cortamos por la mitad y les quitamos las semillas hasta que nos quede solamente la carne. Mantenemos la piel, que luego quitaremos con el pasapurés.

 

PASO 2

Segundo, en una olla ponemos los tomates, una cebolla pequeña finamente cortada, las hojas de albahaca y la sal, y lo dejamos cocer a fuego lento durante 30-40 minutos. El fuego no tiene que estar muy fuerte para que no se queme.

 

PASO 3

Pasamos por un pasapurés para quitar las pieles del tomate y seguidamente lo volvemos a dejar cocer durante 30-40 minutos hasta que hayamos conseguido una textura densa. Una vez lo tengamos preparado, utilizamos lo que necesitemos para ese momento, y lo que no utilicemos podemos conservarlo al baño maría, o podemos congelarlo en tuppers pequeños para próximas pizzas.

Salsa básica de tomate para pizza “sin cocinar”

 
  • 500-700g de tomates frescos o dos botes de tomates cocidos y pelados
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 3 g de sal (una cucharadita de café rasa)
 
 

PASO 1

En el caso de que utilicemos tomates frescos debemos preparar los tomates primero. Si utilizamos un bote de tomates maduros ya cocidos y pelados, este paso nos lo podemos saltar. En un cazo con agua hirviendo escaldamos los tomates durante 5-10 segundos y los sacamos con una espumadera para que podamos quitarles la piel con facilidad.

 

PASO 2

Ahora le quitamos la piel de los tomates, los abrimos por la mitad y les quitamos las pepitas para conseguir que la salsa nos quede lo más fina posible. A mi me gusta dejar la carne del tomate en un escurridor para que pierda casi toda el agua y nos quede la salsa lo más espesa posible.

 

PASO 3

Ahora ponemos un chorro de aceite y la sal y pasamos la salsa por un pasapurés y ya tenemos la salsa lista para utilizar. Si no tenemos un pasapurés, podemos probar a aplastar los tomates con las manos (podéis ver este ejemplo de pizza margarita). En el caso de que nos sobre salsa, podemos dejarla 2-3 días en el frigorífico o podemos meterla en un tupper y congelarla para otro día.

tomate para pizza margarita